
Es bueno dejarse ir a ratos para recomponer un poco la cabeza… y para aprender a lidiar con uno mismo cuando comenzamos a agobiarnos con esa imagen que aparece día a día en el espejo… Es bueno platicar con uno mismo a solas para saber en realidad que nos pasa y para entendernos de alguna forma.
Y es raro cuando nos cansamos de tanto buscarnos por que de pronto aparece allí una persona totalmente diferente que nunca antes habíamos sentido ni muchos menos visto…
Luego aparece ese dilema de aceptarnos tal cual… cuando en realidad desconocemos lo que verdaderamente somos… Es hay cuando comienza ese ejercicio de memoria… a ratos maldito… que nos hace infelices.
En realidad no se si es santo o profano decir tal cosa… lo cierto es que nos gusta y con el tiempo se deja de pensar un poco en los demás para comenzar a pensar un poco en uno…
Aunque suene frió al final seguimos estando solos…